
Si el otro día hablaba de Jim Sullivan como un artista culto y a tener en cuenta con apenas dos discos. Con Michael Chapman pasa lo mismo , salvo que este artista nacido el 24 de enero de 1941, en Leeds ha grabado más de 30 álbumes. Muy cercano tanto musicalmente como espiritualmente con John Martyn y Roy Harper, Michael se labro una reputación en el circuito musical de Yorkshire, siendo de los mas originales entre la escena popular de la época y eso que comenzó su vida profesional como profesor de arte.

Su primer álbum “Rainmaker” publicado en 1969 es una verdadera joya de obligada adquisición. Como sus tres siguientes obras; Fully Qualified Survivor, Window y Wrecked Again todos publicados por el prestigioso sello Harvest. Un sello que se ocupo de difundir la musica de muchos grupos que tenian algo mas que ofrecer!

Su técnica en la guitarra bebe de las influencias de Davy Graham y Bert Jansch, también se le asemeja mucho a Roy Harper, por haber compartido escenario, época y feeling!
Destacaría de estos cuatro discos, el segundo “Fully Qualified Survivor”.Una obra que no puede empezar de mejor manera, “The Aviator” son nueve minutos épicos de bucólica melancolía, le ayuda a crear esta atmósfera un violonchelo hipnótico a cargo de Paul Buckmaster. Paul es una verdadera leyenda habiendo trabajado con un increíble elenco de músicos que van desde Miles Davis en su disco “On the Corner” hasta los Rolling Stones en Sticky Fingers. Pero volvamos a Michael y su obra. “Fully Qualified Survivor” es un disco que viaja por senderos folks, Jazz con tintes orientales de una gran intensidad, cada tema tiene su propia personalidad y su fuerza; "Naked Ladies, Ragtime Electric" temas que viajan desde la oscuridad hacia una enorme luminosidad. "Stranger in the Room" seria el corte mas rockero, y no es de extrañar ya que cuenta con el aporte de su amigo Mick Ronson a la guitarra. Justamente gracias a este disco y su forma de tocar en el álbum de Chapman lo que atrajo la atención de Bowie.
El tema “Postcard from Scarborough" fue el mayor éxito de Michael Chapman , pero es un error solo centrarse en esta composición, ya que el mundo musical de Chapman y su legado es de amplia y es interesante profundizar en el.
Un disco que en partes iguales y con un equilibrio perfecto te ofrece: una voz personal, destreza instrumental y preciosas composiciones. Por no hablar de una portada fascinante en un esplendoroso blanco y negro.