
Hacia tiempo que no disfrutaba tanto con un disco,! Bueno, tampoco tanto! Pero este disco me ha traído sabores añejos y olvidados, como a viejo licor y olor a tabaco húmedo!

Alabado sea el señor, aun la música puede oler a hollín y ensuciar tus pulcros oídos!
América, el país donde todo es posible, el sueño de muchos y la pesadilla de otros tantos. Pero indudablemente su cultura musical esta fuera de discusión, por lo menos la que proviene de la tierra. No esa mierda destilada como coca-cola y distribuida como hamburguesas a la masa aturdida y cegada por el televisor y amaestrados por la industria. Amen!
Charlie Parr and The Black Twing Pickers seguramente no habrán inventado la pólvora, y ni falta que nos hace. Este buen hombre comenzó su carrera en tierra de “Dios”, es decir; en Duluth, Minnesota! Para finamente instalarse en la meca de la música; Austin. Tx.
El banjo , y la guitarra de 12 cuerdas, no tiene ningún secreto para el, y la escucha de sus discos proporcionan una incontrolable ganas de ponerse a tocar el banjo y/o el Dobro, subirse a un viejo Chevrelet y recorrer tierras sureñas. Este hombre de cruda voz, junto a sus fieles secuaces no están a su primer disco.Este “Glory In The Meeting House” es el ultimo , pero ya data del año pasado.
Lo dicho, un disco que suena real y crudo, como la vida misma. Polvo en los ojos, boca sedienta y alegría en el corazón, que es lo que necesitamos todos. Los amantes de Charlie Patton, Reverend Gary Davis, encontraran en este hombre de nuevo la fe, o por lo menos se la devolverá un poco.