
(Los videos que ilustran el post ,no corresponden a temas de este disco, ha sido imposible encontrarlos)
Recuerdo que de adolescente pase unos años,donde solo escuchaba a los Stones, a Dylan, Johnny Winter y John Mayall. Era tal mi devoción por el músico ingles, que me compraba todos los vinilos que encontraba, a lo largo de los años me echo una buena colección de galletas negras de este hombre. Hoy he rescatado un disco llamado; “Road Show Blues”.Un disco con una esplendida portada como tiene que ser. Uno ve esa portada y ya intuye lo que encontrar dentro.
John Mayall es una verdadera institución en el mundo de la música, se le debe y se le tiene un respeto bien merecido. Tanto con sus The Powerhouse Four y posteriormente The Bluesbreakers, Mayall ha sabido intuir con que músicos rodearse: Peter Green, Eric Clapton, Mick Taylor, etc...
A lo largo de su extensa carrera, ha facturado discos de Blues eléctrico, de blues con sabores country y funky, blues acústico y hasta un cierto tratamiento de jazz en algunos magníficos trabajos.
“Road Show Blues” es un disco de 1981, aquella época tan mala para el rock, que algunos aseguran que fue.
Este disco fue su tercer trabajo para el sello británico DJM Records, en el cuenta con el guitarrista y cantante James canilla Smith , el increíble bajista Kevin McCormick , el batería Soko Richardson , y la bella cantante Maggie Parker.
Todos los temas son de Mayall, exceptuando “Mama Talk You daughter” de JB Lenoir y “Baby What You Want Me to Do” de Jimmy Reed, este tema esta grabado en vivo, al igual que “Mexico City” de Mayall. Un disco que salio en una época baja para Mayall, pero su maestría para hacer blues sigue dejando a mas de uno boquiabierto con trabajos como este.

Desde el primer corte “Why Worry” tenemos blues y mas blues, tocado con amor y respeto. Una armónica deliciosa junto a un teclado Honky Tonk y el tono esta echado. Ese “Road show”, un tema imparable, energía pura, sublime maestría del blues. Y no baja el listón en ningún momento, satisfacción tras satisfacción.
Este disco marca su vuelta a los orígenes, al Blues-rock de toda la vida y aun sigue recorriendo el mundo con el.

El disco me suena a gloria, es blues sin pretensiones, salvo el de pasarlo bien. Los músicos que acompañan al maestro son buenísimos y los temas son completamente intemporales. La armónica suena cálida y sensual, el bajo va surcando profundamente, muy profundamente, para que la guitarra, el órgano y la slide echen sus semillas.
Seguramente no es “Hard Road”, ni “ Bare wires”, pero es un disco de blues grande como la copa de un pino!
Hats Off for Mr Mayall!