

En 1994, acababa de conocer a la que ahora es mi mujer y trabaja al borde del mar en un bar donde se podía escuchar desde los Allman a Neil young pasado por Tesla. Hacia muchos años que soñaba con ir al Festival de Reading subyugado por los ilustres nombres que habían pasado por aquel certamen. En el 94 no es que el cartel fuese el de mis sueños pero estaba enamorado y nada como invitar a tu chica a un festival de rock en las afueras de Londres.
Tras una cuantas aventuras de lo más extravagantes, llegamos a las puertas del festival,
conseguimos nuestras entradas allí mismo y no adentramos en aquel lugar tan deseado.
La primera noche fuimos descubriendo los parajes comiendo hamburguesas vegetarianas y bebiendo cerveza tibia. Al día siguiente podidos ver desde las primeras filas a una joven Courtney Love al mando de sus Hole, a Franck Black, unos principiantes The Verve, el concierto de despedida de los Lemonheads y unos simpáticos Cyprés Hill terminaron la primera noche. Aunque ninguno de estos grupos era santo de mi devoción, yo estaba allí mas por una promesa a mi mismo y por amor que por otra cosa aunque esperaba con ansia el concierto en la carpa pequeña del hijo de uno de mis héroes musicales un tal Jeff Buckley que acababa de grabar su primer disco que lamentablemente no se había podido aun pillar en tierras ibericas. Segundo día unos magnificos Rev Horton Head para abrir las hostilidades, Luscious jackson, Terrorvison muy campechanos y unas magníficas y sorprendentes actuaciones de los Manic Street Preachers que acababan de perder a su segundo y misterioso guitarrista, de unos jovenzuelos Radiohead aun no poseídos por los modernos y unos hijos bastados de los Rolling Stones, los Primal Scream que presentaban su impecable disco de rock “Give Out But Don't Give”.
Pero a fin de cuentas yo había venido para el tercer y ultimo día, Soundgarden, Red Hot en su época de esplendor, Henry Rollins, The Afgans Whigs, The Wildheart, Helmet, Morphine, American Music Club, todos ellos estuvieron geniales, salvo los Soundgarden que en el ultimo momento se cayeron del cartel. Muy temprano por la tarde nos acercamos al pequeño escenario Melody Maker, tras la actuación de Archers of Loaf unos jovenzuelos tomaron posiciones sobre el escenario, tras ellos con la guitarra a cuestas, Jeff Buckley. Tras un “hello” los primeros acordes de “Mojo Pin”, la gente se cayo y todos los presentes nos quedamos embobados tema tras tema, poco a poco fue desgranando el “Grace”por completo. La intensidad y la emoción eran tales que era difícil aguantar las lagrimas, las emociones a flor de piel surgían de esa garganta con tal facilidad, que uno pensaba que estaba soñando y tenia que pellizcarse para salir del estado catatonico en el que nos dejo. Sonaron “Lilac Wine”, estremeció “So Real”, nos remato con “Grace” y “Hallelujah”.El silencio que se materializo bajo esa carpa solo se veía alterado por el tintineo de las llaves que colgaban del cinto de Buckley, su mirada estaba a miles de kilómetros de allí y su aura iluminaba por si sola el escenario eclipsado todo a su alrededor.
Tras el concierto estuvo con Courtney y el pesado de Evan Dando haciéndose fotos y saludando a todos sus nuevos discípulos. Desde aquel día yo también soy un discípulo de Jeff y siempre ha estado al lado mía de alguna forma en muchos momentos que jamás olvidare. Hoy me he vuelto a poner mi camiseta del Reading del 94 y he cantado para mi interior.
” There's the moon asking to stay, long enough for the clouds to fly me away.Well it's my time coming, i'm not afraid to die.My fading voice sings of love, But she cries to the clicking of time Of time,Wait in the fire...”