No sé si muchos de vosotros conocéis este artefacto, pero si
sois amantes de los Black Crowes debéis conseguirlo como sea. The Sweet Pickle
Salad fue una especie de banda fugaz que se formó a raíz de las sesiones del
disco de los Crowes, “Tall” y que jamás vio la luz de manera oficial.
Chris Robinson junto a Marc Ford, Craig Ross de la banda de
Kravitz, Andy Strumer, Jimmy Ashurst de los Ju Ju Hounds, Roger Manning de Jellyfish
y un joven prodigio de 15 años tocando la flauta estuvieron en agosto de 1993
grabando y creando una música que se define entre un cruce de CSN&Y con los
Pink Floyd y ahora Chris Robinson ha podido dar rienda suelta con su banda
Brotherhood. De aquella bacanal musical nunca salió nada a la luz salvo un
pirata donde se allá perlas como estas cuatro que uno puede encontrarse
buceando o navegando por la red. Cry To Me Softly (Clothes & Food) 6:11, Limits
(Can’t Let Go) 8:20, One Man’s Anger (11:40) y State Of The Notion (7:02).
Algunas copias vienen con el añadido de temas de los Crowes: +
The Things a Pretty Girl Will Make You Do (Lions sessions)
Al igual que muchos de vosotros soy fan de The Black Crowes
desde que salió su primer disco! No me falta casi nada de ellos, pictures disc,
singles y bootlegs atiborran mis estanterías. Su nueva separación deparo para
mi un sentimiento mas de alegría que de tristeza, ya que lo veo como una
oportunidad de ver lo que nos aporta cada uno por su cuenta!
El disco de la nueva banda de Chris, The Chris Robinson
Brotherhood es de por si una noticia que me tenia en ascuas. Tengo pendiente
recibir mi copia en vinilo, parafinales
de junio. Pero tengo ya una copia del discograbada, por lo que no he dudado en escucharlo de inmediato.
The Chris Robinson Brotherhood sonRobinson (voz principal
y guitarra), Neal Casal (guitarra y voz), Adam MacDougall (teclados y voz),
George Sluppick (batería) y Mark Dutton (bajo / voz). En un principio era
Jonathan Wilson el que iba estar en el puesto de Neal Casal,pero este último debido al éxito conseguido
por su trabajo en solitario prefirió seguir por su cuenta.
Estos compañeros de viajehan sabido facturar una exuberante demostración de sonidos
cósmicos con toques de la soleada California. Ya solo vislumbrando su portada y
el titulo del trabajo “”Big Moon Ritual”, podemos imaginar lo que vamos ha
encontrar en el. Una portada que me recuerda tanto la de “Anthem for The Sun”
de los GratefulDead. Y un titulo que
nos reporta a disco emblemáticos como Moondance de Van Morrison o/y otra vez a
un tema de los Dead; Midnight Mooonlight. Chris nunca ha escondido esa
vertiente hippie y tan influenciada por el movimiento psicodelico de San
Francisco. Una influencia que ha ido cogiendo mas peso en el y que ha echo que
el sonido Faces/Stones se disipara un poco, y que apareciera mas The Band o The
Grateful Dead como inspiradores.
“La Hermandad de Chris Robinson” empieza con fuerza con este
trabajo, que será seguido casi simultáneamente por otro trabajo titulado “The Magic Door”, previsto para septiembre
de este año.
El que busque marcha o a los Crowes aquí, se va a pegar una
decepción, es un gran trabajo con temas largos y desenlaces muy etéreos y
cristalinos.
El disco empieza como si fuese el “Obscured by Clouds” de los
Pink Floyd, y luego discurre mas o menos como los discos de Chris Robinson en
solitario, con un cierto regusto a Shawn Phillips. Para mi gusto, es perfecto,
no se si es porque comprendo el camino por donde va Chris y me siento ligado a
su estado espiritual. Somos de la misma quinta ymás o menos con un trazado similar en gustos
musicales. Su cuerpo y su mente le piden otra cosa y es lo que nos ofrece,
puede que no sea del gusto de todos, pero evidentemente es una propuesta de
calidad. Asimismo se supone que el segundo trabajo previsto para septiembre
será la faceta más dura y enérgica de la banda. Las dos caras de los
Brotherhood, el yin y yang de la banda.
Tampoco es un disco que con una simple escucha, se pueda
sacar conclusiones, es un trabajo que necesita profundizarse con tranquilidad y
esmero. El trabajo de Casal a la guitarra es excelente, su toque es cristalino
y completamente opuesto a Ford o Dickinson, mas depurado diría.
A mi me parece excelente noticia que disfrutemos de tres
trabajos con la marca Robinson, y cada uno de ellos con su propia personalidad.
Ambos guardando la calidad y en cierto modo el espíritu de los Crowes, pero con
otra savia. La vida discurre, y antes que repetirse opino que es mejor cambiar
y renovarse. Siguen la misma senda, pero con otro paso!